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La aplicación del Polipropileno
que abarca la mayor parte de su consumo en México es la de los contenedores
flexibles para el envasado y transporte de productos agrícolas, químicos
y alimenticios. Además existe una gran variedad de aplicaciones en
otras industrias como la electrodoméstica, electrónica, automotriz,
construcción y el sector salud.
Se utiliza en la producción
de fibras , película orientada y biorientada (tipo celofán),
filamentos, láminas, recubrimientos y artículos o piezas
inyectadas. Con la técnica del soplado se utiliza en la fabricación
de botellas y envases en general. Como fibra se utiliza para vestimenta
médica, ropa deportiva (térmica), pañales desechables,
tapicería de muebles para el hogar y automotrices, alfombras, etc.
También para construir correas, redes de pesca, avíos marinos
y flotadores; tejidos para protección agrícola, filtros
industriales y cerdas para cepillos y escobas.
Como película se usa para empaque
de alimentos diversos, entre ellos el pan de caja y botanas; además
se usa como envoltura para otros artículos y en la fabricación
de cintas adhesivas.
Por el proceso de termoformado, la
lámina de Polipropileno se convierte en diversos contenedores y
artículos de empaque que destacan por su transparencia y durabilidad.
Se emplea asimismo en la elaboración
de ventiladores, conectores, acumuladores, partes interiores de automóviles,
tableros y paneles de instrumentos, defensas, molduras, ductos y descansabrazos.
Tambien se usa en la fabricación
de artículos para el hogar como recipientes rígidos para
alimentos, tazones, charolas, utensilios de cocina, cestos para lavandería,
asientos para baño, mobiliario para jardines, juguetes y componentes
de maletas y equipaje, además de artículos médicos
como jeringas y envases.
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